-
-
Actualidad en Derecho Laboral y Previsional
Ir al Blog
|
Homicidios seriales
Como en todo proceso de investigación, aun la científica, la investigación criminal transcurre en dos fases paralelas: una intelectual y otra técnica o experimental. La primera responde a la aplicación de nuestra propia inteligencia para relacionar y evaluar situaciones, objetos, personas, etc.; la segunda, en cambio, representa la batería de recursos técnicos, científicos o artísticos con que el investigador cuenta para complementar aquélla. En definitiva, todo girará en torno a una figura ideal de cuatro extremos, que se interrelacionan entre sí: la escena del crimen, la víctima, el sospechoso y la evidencia física.
Esta obra tiene la pretensión de oficiar como fuente de consulta de investigadores, fiscales, jueces, abogados, peritos y todo aquel interesado en el apasionante mundo de la investigación criminal.
En lugar de circunscribirnos exclusivamente al discurso académico, hemos procurado hacer referencia a casos concretos, a las historias y a las pasiones humanas que se vivieron alrededor de los hechos, ilustrando así las variedades de homicidas seriales y múltiples; en cuanto fue posible, de nuestro propio medio.
Los autores
Autores
Dr. Daniel Héctor Silva
Médico
Médico Psiquiatra
Médico Legista U.B.A.
Profesor universitario:
Universidad de Buenos Aires
Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina
Universidad de Morón
I-Salud Instituto Universitario
Universidad FASTA
Dr. Raúl Osvaldo Torre
Ph D en Policía Científica
Profesor universitario:
Universidad de Morón
Universidad Nacional de San Martín
Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina
I-Salud Instituto Universitario
Universidad del Aconcagua
Universidad FASTA
Prólogo
Desde la época en que en el Oriente Antiguo se decidía, por la forma en que vibraba la cuerda del ahorcado, si se trataba de suicidio o de homicidio, hasta los modernos métodos de utilización de isótopos radioactivos, para detectar venenos, miles de años han pasado. El hombre sigue siendo el mismo, pero el delincuente ha aumentado su temibilidad.
En el libro que hoy prologo, los autores abordan el estudio de los asesinos seriales hasta casi agotar el tema. Estos personajes han existido en todos los tiempos y ejercen en las multitudes una fascinación desmesurada. Cada vez que aparece un matador en cadena, la sociedad entera está pendiente de sus actos y de los sórdidos detalles de sus crímenes. El primero en la historia parece haber sido un tal Gallus, que vivió en la Roma imperial en tiempos de los Césares; era un alfarero. Suetonio lo llamó El lobo del Suburra"; estranguló y mutiló a unas setenta mujeres. Pero quien fijó los patrones y caracterizó el modus operandi que iba a repetirse hasta el presente fue, sin duda alguna, el misterioso Jack the ripper", el destripador de Whitechapel. Desafiaba, y se bufaba de la policía y de la sociedad victoriana de su tiempo, anunciaba sus crímenes con notas en verso que enviaba a los periódicos. Los seres humanos no se encuentran separados a cordel, ni por tajante muralla china, en dos sectores extremos, distintos y categóricamente diferenciados. El de los locos, por un lado, y el de los cuerdos, por el otro. Entre ambos pulula un tercer grupo ambiguo, que suele cobijarse en uno u otro bando, sea para eludir el peso de la ley o para ampararse en ella. Nos estamos refiriendo a las personalidades psicopáticas y, especialmente, a los perversos. Entidad que agrupa a la gran mayoría de los asesinos en serie. Decía el profesor Bonnet en un magistral juego de palabras: El psicópata perverso tiene conciencia de la acción negativa que está cumpliendo". Su sentir negativo reside en el goce de hacer mal, sabiendo que está haciendo mal. Un jurista, Ferrer Sama, se expresa de manera similar: Lo característico de estas personalidades no es el desconocimiento de las leyes morales como superficialmente puede pensarse, sino su falta de capacidad para sentirlas. Por el contrario sienten hacia ellas el más absoluto desprecio. A ello obedece el hecho de que la generalidad de los casos, sobre los cuales la jurisprudencia ha tenido ocasión de manifestarse, hallan sido resueltos en sentido negativo, es decir, desestimatorio de la eximente". Quien bien los caracteriza en su especial forma de ser y obrar es Renato Kehl, quien los bosqueja de la siguiente forma: La mayoría de los perversos, cual una variedad de serpientes, se confunde con la policromía de las flores entre el follaje de los árboles frondosos, para dar salto mortal, atacar a su víctima y luego desaparecer, salto que es más sutil y más rápido cuanto más hábil es el sujeto, porque son seres cuyo intelecto a veces puede llegar a la superación, y pueden estar vestidos con la belleza de los ángeles". Los signos que alertan al investigador están señalados por un patrón, que es el común denominador en casi todos los casos:
1) multiplicidad de homicidios;
2) coincidencia geográfica;
3) modus operandi;
4) selección de víctimas;
5) periodicidad en los ataques;
6) ausencia de cómplices;
7) habilidad para mimetizarse con el entorno;
8) colección de pertenencias o partes corporales de la víctima.
La asociación de agresividad vital e ideas sobre valoradas les otorga una peligrosidad de grado superlativo, y los hace proclives a cometer los crímenes más espeluznantes, incluyendo el canibalismo. Hay, básicamente, cuatro variedades fundamentales: los místicos que oyen voces, los elegidos que pretenden modificar la moral o la sociedad, los sádicos que matan por placer y los sexópatas. En la investigación de homicidios seriales no sólo interesa el aspecto externo del delito, que es el estudio del binomio cadáver-lugar del hecho. Hay un aspecto que suele pasar desapercibido para quien no está entrenado en estas lides: el delincuente, al actuar sobre la víctima o su entorno, deja allí la impronta, modus operandi, o sello característico de su personalidad, lo cual permite tipificarlo con los perfiles que confeccionan los expertos. Ello concuerda con la opinión de Mezzger: el delito es un acontecimiento individual que no se repite nunca de la misma manera". Los psicópatas son personalidades anormales, pero no enfermos como los rotula de modo inmediato el periodismo, ni padecen absolutamente de nada. Por el contrario, hacen sufrir a la sociedad bajo ellos", según la clásica expresión de Kurt Schneider; yo agregaría que la gran mayoría se siente extraordinariamente bien. Por otra parte, no puede catalogarse de loco a quien sabe habérselas con policías, abogados, jueces y peritos, hasta, algunas veces, esquivar el peso de la ley.
Era necesario este periplo para poder afirmar, con convicción, que la obra de los doctores Raúl Osvaldo Torre y Daniel Héctor Silva constituye una crónica minuciosa y exacta sobre los asesinos en serie, su acontecer histórico, actuaciones sumariales y detalles médico-legales de cada caso particular. En ello reside el meollo sabroso de la obra; la he leído y releído con gusto. Salta a la vista, desde las primeras páginas, que los autores poseen conocimiento enciclopédico del mundo del delito. Han transitado por sus ásperos senderos y penetrado, profundamente, en los retorcidos meandros de la mente de estos sujetos. Surge, pues, un texto de investigación de homicidios que confiere legítimo honor a sus autores y, por reflejo, a las escuelas encargadas de enseñar aquellas ramas de la ciencia forense a las cuales pertenecen.
Los autores de este libro, justo es reconocerlo, han realizado una labor ardua. No otra cosa significa haber puesto al día los más importantes casos criminales del pasado y del presente, sin dejar de ajustar la exposición a proporciones bien preestablecidas. Para que la obra, finalmente, además de completa, resulte en su conjunto equilibrada y armónica. Por cuando antecede, pienso que médicos legistas, abogados, criminólogos y policías hallarán aquí, en forma sucinta, clara y ordenada, los elementos esenciales para iniciar su estudio, y ya instalados ante el problema, texto en mano, han de contar con un fiel aliado para resolverlo.
Auguro a este libro reconocido éxito y, al anticipar por tal motivo mis placeres a los autores, deseo que en estas últimas palabras conste el testimonio de mi gratitud por haberme invitado a escribir las páginas iniciales de esta obra, que constituirá, no lo dudo, un aporte apreciable para todos aquellos que busquen respuestas a problemas de investigación criminal.
Dr. Osvaldo Hugo Raffo
Índice General
índice general
Prólogo, por el doctor Osvaldo Hugo Raffo
Introducción
Índice de abreviaturas
Capítulo I
LOS HOMICIDIOS MÚLTIPLES
Capítulo II
El Asesino En Masa
Capítulo III
EL SPREE KILLER
Capítulo IV
El Homicida Serial
1. Fases en la acción homicida, según Norris
a) La fase áurea
b) La fase de pesca
c) La fase de seducción
d) La fase de captura
e) La fase de asesinato
f) La fase fetichista
g) La fase depresiva
1. Características psicofísicas más frecuentes en los homicidas seriales
Capítulo V
LUIS ALFREDO GARAVITO CUBILLOS
Capítulo VI
GREGORIO GOYO" CÁRDENAS HERNÁNDEZ
Capítulo VII
EL ESTRANGULADOR DE BOSTON"
Capítulo VIII
LA ESCENA DEL CRIMEN
Capítulo IX
ELABORACIÓN DEL PERFIL PSICOLÓGICO
1. Primera etapa: examen detallado del lugar del hecho
2. Segunda etapa: categorización de la información
3. Tercera etapa: reconstrucción cronológica del hecho, y comportamientos del homicida y su víctima
4. Cuarta etapa: elaboración del perfil del sospechoso
5. Quinta etapa: utilización del perfil elaborado sobre el terreno
Capítulo X
LA PERSONALIDAD DEL HOMICIDA SERIAL
1. Los psicópatas
2. Conducta sexual parafílica
a) La algolagnia activa
b) El sadismo
c) El crimen sádico
d) El delincuente sádico
3. Génesis de un homicida serial
a) Indicadores conductuales
b) Papel de la fantasía en la génesis de la conducta homicida
c) Sexualización temprana de la fantasía: el fetiche y el erotismo
d) Componentes agresivos de las fantasías tempranas
e) El homicidio sexual desde la perspectiva del modelo motivacional
1) Entorno social inefectivo
2) Eventos formativos
3) Patrones de respuesta
4) Acciones hacia otros
5) Filtro retroalimentario
Capítulo XI
EL BINOMIO VÍCTIMA-VICTIMARIO
Capítulo XII
JACK EL DESTRIPADOR"
1. Las historias clásicas
a) La época victoriana
b) El diario de Jack el Destripador"
c) El juicio seguido a Florence Maybrick
d) Jack el Destripador" ¿en la Argentina?
e) Alonso Maroni Maduro
f) El doctor Stanley y el Hospital Británico de Buenos Aires
2. Las nuevas teorías
a) Jack el Destripador" y el ADN. ¿Caso cerrado?
b) Nuevos elementos de prueba sobre James Maybrick
c) El cirujano sir John Williams
d) Jack el Destripador fueron" dos homicidas
e) Jack el marino"
f) Jack fue Jill, una mujer
g) Nuevamente Aaron Kosminski
h) El rostro de Jack
Capítulo XIII
EL PETISO OREJUDO"
Capítulo XIV
EL ÁNGEL DE LA MUERTE"
Capítulo XV
LOS ASESINOS DE GAYS
Capítulo XIV
¿HOMICIDA SERIAL EN JUNÍN?
Capítulo XVII
METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN
1. Perfil
2. Investigación
3. Notificación
4. Legislación
5. Colaboración
6. Prevención
Epílogo
Bibliografía
Índice de Capítulos
Capítulo I
LOS HOMICIDIOS MÚLTIPLES
Capítulo II
El Asesino En Masa
Capítulo III
EL SPREE KILLER
Capítulo IV
El Homicida Serial
Capítulo V
LUIS ALFREDO GARAVITO CUBILLOS
Capítulo VI
GREGORIO GOYO" CÁRDENAS HERNÁNDEZ
Capítulo VII
EL ESTRANGULADOR DE BOSTON"
Capítulo VIII
LA ESCENA DEL CRIMEN
Capítulo IX
ELABORACIÓN DEL PERFIL PSICOLÓGICO
Capítulo X
LA PERSONALIDAD DEL HOMICIDA SERIAL
Capítulo XI
EL BINOMIO VÍCTIMA-VICTIMARIO
Capítulo XII
JACK EL DESTRIPADOR"
Capítulo XIII
EL PETISO OREJUDO"
Capítulo XIV
EL ÁNGEL DE LA MUERTE"
Capítulo XV
LOS ASESINOS DE GAYS
Capítulo XIV
¿HOMICIDA SERIAL EN JUNÍN?
Capítulo XVII
METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN
Actualizaciones
Al día de hoy no hay actualizaciones sobre esta obra.
<< Página Anterior
|