ENRIQUE L. ABATTI – IVAL ROCCA (H)

 

MODELOS USUALES DE CARTAS DOCUMENTO

 

PRÓLOGO (por EDUARDO GEROME)

 

 

Recorrer la senda del derecho requiere de conocimientos, experiencia y dedicación. El aprendizaje realizado durante mi paso por la universidad lo debí profundizar y aplicar en la vida judicial; después tuve que continuar la exigencia de seguir siempre actualizado, cuando logré vencer el desafío que representa el ejercicio profesional.

Aunque mi especialidad no sea el derecho privado, haber estado de uno y otro lado de la mesa de entradas, me hizo vivir experiencias con las más ingeniosas formas de encarar la notificación de reclamos, apetencias, resoluciones, sin olvidar tantos otros hechos o actos, positivos como negativos, con consecuencias jurídicas, que se quieren recalcar o certificar y hasta convenciones que se intentan epistolarmente plasmar. Creo que todo ello me habilita para presentar esta obra, lo que hago con verdadero placer.

En nuestro Derecho están consagradas las cartas-documento como herramientas formidables y de uso cotidiano las cuales, adecuadamente concebidas, pueden consolidar afirmaciones, reclamos, pactos, distractos, suspender plazos, hacer citaciones, como así resolver otras muchas situaciones, en forma ágil y expedita; incluso, a veces se hallan exigidas por la ley como medio de notificación fehaciente.

Aquí nos encontramos con una admirable cuantía de propuestas con “cartas documentadas”, como las nomina nuestro código ritual nacional, que versan sobre las más diversas realidades que reclamarían su manejo.

No podríamos hablar de número sin tratar la calidad y tras este meticuloso trabajo están sus autores, reconocidos ya por su proficua y destacada trayectoria. Nunca decae la atención cuando se leen sus extensos contratos, donde cada cláusula encierra ingeniosas elaboraciones, repeliendo cualquier intersticio que pueda hacer sucumbir las formales intenciones de las partes al convenir sus derechos.

Con una impecable pureza de lenguaje y temáticamente ordenadas, encontramos reflejadas en estas hojas tantas circunstancias de la vida habitual, que parecería encontrarnos en un verdadero diario de la ciudadanía. Podríamos decir, después de leer este muy completo trabajo, que prácticamente se han cubierto todos los escenarios que pueden presentarse al profesional y que Abatti y Rocca (h) los resolvieron con soltura en el criterioso modelaje ofrecido.

Sería redundante inventariar los supuestos contenidos. Aconsejo transitar los diferentes índices que se brindan, para encontrar la perfecta casuística, aún desde los razonamientos más dispares que se puedan tener.

Considero oportuno, entonces, terminar este prólogo con estas palabras: misión cumplida.

 

EDUARDO GEROME