ALTUBE
- RINALDI
BAREMO
GENERAL PARA EL FUERO CIVIL
PRÓLOGO
(por LUIS
ALBERTO KVITKO)
La Medicina
Legal es una especialidad verdaderamente apasionante, a la par que extensa y
harto compleja. Muy al contrario de lo que todavía creen –harto infundadamente
algunos- no se agota en la práctica de la necropsia.
Muy por el contrario, tiene diferentes áreas que integran la Clínica
Medicolegal, entre las que se encuentra un capítulo amplio.
Me refiero al
dedicado al examen y evaluación de la eventual existencia de secuelas derivadas
de los eventos dañosos que pueden comprometer a cualquier persona, sean estos
de carácter físico y/o funcional y/o psiquiátrico.
No es una tarea
sencilla, mucho menos fácil y superficial. Implica el estudio detenido de quien
en Medicina Legal no es un paciente, sino una persona a peritar.
Y, para poder
practicar estos exámenes, es fundamental tener una sólida formación médica,
toda vez que el examen pericial se apoya y fundamenta en la aplicación de los
conocimientos semiológicos así como de las diferentes patologías. Alguien dijo
una vez que nadie diagnostica aquello que no conoce.
Una vez
obtenido el diagnóstico, ajustado en un todo a los preceptos de la Lex Artis, comienza la segunda
etapa de la ardua función pericial. Cual resulta ser la vinculación que puede
llegar a existir entre la injuria recibida y la dolencia certeramente diagnosticada.Y, finalmente, un punto crucial, por su
importancia y trascendencia en cualquier proceso judicial o administrativo en
que se interviene.
Me refiero a la
fijación del grado de minusvalía o sea la incapacidad que determina en el
peritado el cuadro patológico que lo afecta. Esto, que en los recientes años ha
dado en llamarse “valoración del dañó corporal”.
Nadie duda que
para cuantificar el grado de incapacidad, se debe recurrir al uso de tablas o baremos establecidos a tales efectos.
Bertrand Francois Barreme, matemático
francés que en 1862 desarrolló un listado de tarifas y jornales en su obra
“Libro de Cuentas Justas”. A partir de su trabajo, surgió el vocablo “baremo”
que se emplea para denominar a las diferentes tablas que se utilizan en
distintas disciplinas, entre ellas, en Medicina Legal, para aquellas que tiene
por objeto, determinar incapacidades.
Hace tres
décadas, cuando hacía mis primeras armas en la docencia, desempeñándome en la
querida Cátedra de Medicina Legal y Deontología Médica de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Buenos Aires, entre los alumnos que pacientemente
asistían a mis clases, se encontraba el Dr. Carlos Alfredo Rinaldi,
que, tal vez motivado por las mismas, se especializó en Medicina Legal. Conjuntamente
con el Dr. José Luis Altube, médico especialista en
Medicina Legal y Del trabajo, emprendieron una tarea ardua, tediosa, pero de
innegable importancia.
En efecto,
trabajando afanosamente, desarrollaron un “Baremo General para el Fuero Civil”,
en el que contemplan en forma exhaustiva las múltiples patologías que se
presentan en la actividad pericial medicolegal.
Y, el resultado
inicial de dicho trabajo, que demuestra claramente la solvencia a la par que
experiencia profesional de sus autores, ha sido recibir el Premio José Belbey de la Asociación Médica Argentina del año 2005.
Este importante
trabajo no se ha agotado con la obtención del mencionado Premio, todo lo
contrario, ha decidido a sus autores a publicarlo para que, todos aquellos que
peritan, puedan tener un valioso material de consulta a la hora de tener que
cuantificar el daño minusvalidante existente en la
persona sobre quien peritan.
No dudo que se
trata de un aporte de suma valía, que será motivo de repercusión entre los
especialistas, toda vez que tiene un andamiaje sólido en la consideración de
cada caso y en todos los casos que contempla.
Por lo expuesto
debemos felicitar a los autores y felicitarnos pues contamos con un “Baremo” de
consulta, que servirá para comparar con otros existentes en algunos casos, para
suplirlos cuando alguna dolencia o secuela no esté considerada en los mismos, o
bien, para ajustar el grado de incapacidad a casos específicos, que no pocas
veces son de difícil resolución y ameritan la consulta de diferentes fuentes al
momento de tener que decidir.
Agradezco a los
autores por haberme concedido el alto honor, a la par que privilegio, de ser
quien prologue esta obra.
Dr.
LUIS ALBERTO KVITKO
Profesor Titular Coordinador
Cátedra de Medicina Legal y Deontología Médica
Facultad de Medicina (UBA)