1500
MODELOS DE CONTRATOS,
CLÁUSULAS
E INSTRUMENTOS
TOMO V
PRÓLOGO (POR CARLOS J. COLOMBO)
La
lectura de esta obra, permite advertir que concita el interés del profesional,
con virtudes similares a las exteriorizadas por los autores en los tomos
anteriores, que fueron comentados en los respectivos prólogos de eminentes
colegas.
El
trabajo a que me refiero, tiene el carácter de diccionario empírico, porque los
modelos que se suceden, conservan las esencias de las figuras a que se refieren
y permiten una inmediata interpretación de las materias y de las cláusulas.
Todos
los expresados modelos responden a un principio de autonomía de la voluntad con
arreglo a las modalidades posibles a atribuir por las partes.
Dichos
modelos son de derecho privado y de derecho público, civiles,
comerciales, administrativos, nacionales e internacionales. Contiene las
posibles contrataciones, sobre las figuras de los códigos de fondo y leyes
complementarias, y también las atípicas, entre las que se cuentan las más
diversas materias y de toda actualidad; por ejemplo, medio ambiente,
informática, aeroespacio, medicina y otros.
Ciertas
programaciones de contratación, vienen a constituir grupos que pueden ser
utilizados separados o combinadamente, de manera que según la necesidad del
lector, pueden interpolarse o reemplazarse cláusulas, ampliándose así el número
de contratos y modelos posibles.
Aunque
sea implícitamente, los autores han abordado varias categorías de contratos y
de cláusulas contractuales, a saber: las que cuentan con respaldo legal y
jurisprudencial indiscutido; las que pueden generar la aplicación de cláusulas
diversas, en cuyo supuesto en la obra se suministran las distintas admisibles y
por último las que significan una innovación, tal el caso de los alquileres
progresivos, de la cláusula de demanda anticipada y de la extensión de la
condena de futuro.
Las característica
primordial de "1.500 Modelos de Contratos" está enmarcada en su
actualidad, su originalidad y su creatividad.
Técnicamente
y en cuanto a su sistematización, se advierte que la acumulación de las
experiencias de los tomos anteriores ha permitido una mejor agrupación de las
materias, el uso exclusivo del lenguaje científico cuando es indispensable, sin
descuidar una correcta compatibilización con el
vocabulario corriente.
Considero
que la consustanciación
"teoría-modelos-sugerencias", que transitan todo este tomo quinto, están demostrando la utilidad de la obra, también como ejercicio
de derecho práctico. Lo que tal vez no siempre se advierta; es que para
redactar modelos de contratos que van más allá de los simples formularios se
requiere un muy amplio dominio de la ley sustancial y de la procesal; de esta
circunstancia deriva la jerarquía intelectual de obras como la presente, que
constituyen guía y posibilidad de rápida actuación del profesional.
CARLOS J. COLOMBO